¿Qué es la blockchain y qué tipos de cadenas de bloques existen?

Una blockchain o cadena de bloques es un tipo de sistema de registro distribuido. Eso eso, una base de datos o sistema de contabilidad que se gestiona y mantiene a través de múltiples puntos de control (y no solo uno).

Existen múltiples ejemplos de sistema de registro distribuido previos a la tecnología blockchain y el sector de la sanidad, eso uno de los más conocidos, en tanto que cada centro de salud debe poder acceder y modificar el expediente de cada paciente, sin importar en qué clínica esté.

Lo que hace único a la blockchain frente a la tecnología precedente para estos sistemas de registro distribuido, es el uso de la criptografía y la estructura de «bloques» de la red, a través del mecanismo llamado Hashing. Gracias a estos elementos, podemos evitar uno de los mayores problemas de la era digital, el doble gasto; y dar lugar a un sistema de registro no solamente distribuido, sino también, seguro y descentralizado.

Bitcoin fue la primera criptomoneda y red de pagos P2P de la historia, con una función y tokenomics muy específicos, por su comportamiento deflacionario para la divisa a través de los conocidos Halvings.

Ethereum, en cambio, es una red descentralizada programable, además del ecosistema de dApps más avanzado hasta la actualidad.

Tanto Bitcoin como Ethereum son redes públicas, pero… ¿Existen otros tipos? Pues sí, veamos cuáles y qué diferencias hay entre ellas.

1. Blockchain públicas

Empecemos hablando de las cadenas de bloques públicas, aquellas accesibles para cualquier persona con acceso a internet.

Este tipo de blockchains es el primero que existió, como hemos dicho, con Bitcoin; y se caracterizan por mantener abierto al público su registro de datos, el software y su desarrollo.

Estas cadenas de bloques permiten que cualquier persona pueda formar parte de la red, sin restricciones, ya sea como usuario, como trabajador o minero; o como administrador mismo de un nodo validador.

Las redes descentralizadas o blockchain públicas tienen medidas de seguridad que garantizan que ningún actor malicioso pueda hackear o manipular el funcionamiento de la misma. Sin embargo, el funcionamiento de la red es completamente transparente y abierto.

La descentralización es otra de las principales características para las redes públicas, en donde no existe una autoridad central justamente, que regule su funcionamiento.

¿Y cómo se mantiene y sigue funcionando una red que no es controlada por una entidad central?

Pues a través de un sistema económico integrado en la misma red, por ejemplo, la minería de la criptomoneda Bitcoin y el cobro de comisiones de cada transacción que se realiza en la blockchain.

La minería o mecanismo de consenso de prueba de trabajo es solo una forma de lograr el acuerdo entre los diferentes nodos que conforman una red descentralizada, pero existen otros mecanismos como el conocido staking o consenso por prueba de participación, que logran el mismo objetivo pero de manera mucho más eficiente.

Ejemplos de blockchain públicas son además de Bitcoin: Ethereum, Dash o Monero.

2. Blockchain privadas

A medida en que la blockchain ha ido evolucionando con el tiempo, los casos de uso, aplicaciones e intereses por esta tecnología se ha expandiendo también a otros sectores de la sociedad.

Muchas empresas e instituciones han visto el potencial de contar con un sistema de registro distribuido seguro, transparente e inmutable a la vez.

Este interés llevó al desarrollo y aparición de las primeras soluciones blockchain privadas o permisionadas.

Este tipo de blockchain generalmente cuenta con los mismos elementos que una blockchain pública, pero a diferencia de éstas, las blockchain permisionadas dependen de una autoridad central que controla todas las acciones dentro de la misma.

En este sentido, el acceso a la red está restringido a usuarios y elementos previamente autorizados por la unidad central que controla la blockchain.

El mantenimiento económico de la red, a diferencia de las blockchains públicas, depende generalmente de la empresa detrás, responsable de la creación y gestión de la misma red. Con frecuencia, las blockchain privadas no cuenta con una criptomoneda nativa, ni se realiza un mecanismo de consenso como la minería o el staking.

Uno de los proyectos de blockchain privada más importantes del mundo en la actualidad es Hyperledger, desarrollada por la Fundación Linux y varias empresas del sector tecnológico. Pero también contamos con otros ejemplos tales como Corda de R3, un consorcio blockchain empresarial de más de 200 miembros; o Quorum de ConsenSys (antiguamente de JPMorgan).

3. Blockchain híbridas

Por último, las cadenas de bloques híbridas, son como indica el nombre, una fusión entre las blockchain públicas y las privadas.

El acceso a estas blockchain es privado, controlado por una entidad central, o varias. Sin embargo, el libro de contabilidad o registro distribuido, es accesible de forma pública, para cualquier persona con internet, desde el explorador de la cadena de bloques.

Este tipo de redes blockchain son muy útiles para gobiernos u organizaciones empresariales que desean almacenar o compartir datos de forma segura.

El sector sanitario, como decía en la introducción, es una industria con claros casos de uso para esta tecnología, mejorando la trazabilidad y seguridad tanto de la información de los pacientes, como de las cadenas de suministro en la producción farmacéutica.

Y al igual que con las blockchain privadas, no se necesitan mecanismos como la minería, ni contar con una criptomoneda como gasolina; ya que el consenso de la red se logra por otros medios que aseguran que los datos son correctos.

En este sentido, una red híbrida ofrece todas las características fundamentales de una cadena de bloques pública, como seguridad, transparencia, inmutabilidad y descentralización, pero también restringe la capacidad de acceder, ver o cambiar transacciones.

Si quieres explorar algún ejemplo de blockchain híbrida, XinFin es uno de los referentes de la actualidad; una red híbrida para empresas en el sector del comercio y de las finanzas a nivel internacional, que se define como la blockchain de 3ª generación, siendo mucho más veloz y económica a los modelos de Bitcoin o Ethereum.

Finalmente, esta es solo una primera categorización para la blockchain, con la que entender los diferentes grados de privacidad y descentralización para este tipo de sistemas de registro distribuido. Dime en los comentarios qué te parece y si tienes cualquier duda 😉

Tipos de Blockchain





Fuente: Iñigo Echeverría

Topocho Digital